Vacuna Emocional contra el COVID-19 (Parte #2)


Ya pasó más de un año desde la primera vez que escuchamos la palabra covid-19 o frases como "quédate en casa" y desde que nuestro estilo de vida cambió literalmente de la noche a la mañana. Nos hemos ido adaptando a una realidad que jamás nos hubiéramos imaginado, hemos descubierto nuestra inteligencia antifrágil y ahora algo que nos brinda mucha esperanza es saber que cada vez estamos más cerca de las vacunas creadas por diferentes laboratorios alrededor del mundo.


La humanidad va avanzando poco a poco hacia el final de la pandemia, sin embargo sabemos que aún falta camino por recorrer, y la pandemia ha provocado en nosotros fatiga por el confinamiento, ansiedad, estrés, depresión, entre otros problemas emocionales que se manifiestan en síntomas como poca concentración y memoria, dolores físicos, llanto, desesperanza, entre otros.


Como te mencionaba en la primera parte de este artículo sobre la vacuna emocional contra el covid-19, mantener nuestra salud emocional es clave para mantener sano nuestro sistema inmune. En esta segunda parte, te comparto 7 recomendaciones nuevas que puedes poner en práctica en tu vida diaria para disminuir el estrés y aumentar tu ánimo, energía, buen humor y lo más importante, que tu cerebro envíe las señales correctas a tu sistema inmunológico para mantenerlo fuerte, sano y antifrágil. Vamos a conocer cuáles son:


1. Hablarle a nuestro cerebro. ¿Sabes quién es el mejor amigo del ser humano? Muy probablemente respondiste que tu perro, tu gato u otra mascota. Sin embargo, nuestro mejor amigo es nuestro propio cerebro. ¿Alguna vez le has hablado a tu cerebro? ¿Te has echado porras a ti mismo? ¿Te has dicho a ti mismo lo bien que has hecho algo o lo orgullosa u orgulloso que estás de ti? A esto se le conoce como autodiálogo positivo y es una actividad que recomiendo realizar todos los días para mejorar nuestro estado de ánimo, incrementar nuestra autoestima, y ser más felices.



3. Estar en contacto con nuestros seres queridos: El distanciamiento social nos ha mantenido físicamente lejos de familiares y amigos. Sin embargo gracias a la tecnología tenemos acceso a muchas plataformas que nos permiten estar en contacto con aquellas personas que tanto apreciamos y queremos. Una llamada, una videollamada, un mensaje de texto, hagamos uso de todas las herramientas posibles para mantenernos cerca.


2. Petfulness. En el primer punto mencioné a las mascotas. Apreciar al mundo animal a través de mindfulness (ya sea jugando o acariciando a nuestras mascotas, observando y maravillándonos con los animales en el mundo real o a través de fotografías o videos) es una actividad que nos ayuda a prevenir y disminuir el estrés, la depresión y la ansiedad, al mismo tiempo que disfrutamos del mundo animal. Hace tiempo escribí un libro llamado Petfulness (uniendo las palabras "Pet", que es mascota en inglés, y "Mindfulness") para compartirles de qué trata esta técnica antiestrés así como fotografías únicas de animales. Se encuentra de manera gratuita en mi página web. Puedes leerlo dando clic aquí.



4. Cantar. ¿Cuántas veces hemos expresado frases como: "no canto bien", "no sé cantar", "cantar no es para mí"? No importa si cantamos bien o mal, está científicamente comprobado que al cantar también mejora nuestro estado de ánimo, nos sentimos bien, vemos la vida de una manera más optimista y estamos más alegres durante el día. El cantar siempre va de la mano con el siguiente punto:


5. Escuchar música. Se han hecho muchas investigaciones sobre escuchar música clásica y los beneficios que tiene para mejorar nuestra concentración, nuestra memoria, y en general nuestra salud emocional y mental. Sin embargo, también es muy bueno para nuestro estado de ánimo escuchar nuestra música favorita. Si trabajas mejor escuchando pop, salsa, soundtracks de películas, ópera, rap o cualquier otro estilo musical, llena tu día de esas canciones que te hacen sentir bien, te hacen estar más despierto y ser más productivo.


6. Pasar tiempo en la naturaleza. Cualquier espacio natural es bueno cuando se trata de apreciar la naturaleza. Puede ser desde un pequeño patio en tu casa, un parque local, hasta un parque nacional con bosques o montañas. Incluso, si no tenemos acceso a ninguna de estas opciones, ver videos e imágenes de la naturaleza también ayuda, incluso el simple sonido de ella ayuda. Hay muchos videos en internet y listas de reproducción en plataformas de streaming para apreciar la naturaleza, o simplemente el abrir una ventana y escuchar a las aves nos permite vivir un momento de mindfulness que nos ayuda a disminuir el estrés y cansancio, al mismo tiempo que mejora nuestra atención, productividad y buen humor.


7. Respetar los ritmos ultradianos. Recientes estudios han encontrado que nuestro cuerpo necesita momentos de descanso entre las horas de actividad diaria. Aproximadamente cada 60 o 90 minutos de arduo trabajo físico y mental, nuestro cuerpo se cansa y requiere entre 15 y 20 minutos de no hacer nada. Y por "no hacer nada" me refiero precisamente a eso, a dejar de hacer todo lo que estemos realizando para poner a descansar a nuestra mente y nuestro cuerpo. En este tiempo podemos dormir una pequeña siesta o meditar. La ciencia avala que esto nos ayuda a rendir mejor en nuestras actividades. En esos momentos de descanso te recomiendo no revisar mensajes, mails, ni hacer llamadas. Date a ti mismo un momento de paz y silencio.


Todas estas recomendaciones que te comparto, así como las del artículo de la parte 1 de la vacuna emocional, son ingredientes de la Dieta Emocional, término que propuse hace ya varios años. Así como existen dietas para nuestro cuerpo, yo propongo una Dieta Emocional para aumentar bienestar y disminuir estrés, ansiedad y depresión.


Recuerda, cuidar de nuestra salud emocional es tan importante como cuidar de nuestra salud física. Si además de estas 14 recomendaciones que te propongo tienes un pasatiempo, actividad académica o profesional, o tradición familiar o con amistades que te pueda ayudar a disminuir síntomas emocionales causados por la pandemia, no dejes de llevarlo a cabo.


Además, te invito a que sigas manteniendo las medidas necesarias de higiene y salud como usar el cubrebocas siempre que vayas a salir de tu casa, el uso frecuente de antibacterial, el lavado de manos constante y el distanciamiento social. ¡Ánimo! Todos estamos juntos en esto y saldremos adelante.

430 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo